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La pregunta sobre el Karma o lo que dicen…

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(Crédito: Twitter)

 

La culpa de la balanza

 

Difícil escribo luego de muchas horas

pensando si será la palabra escrita

perdurable en mi pensamiento o ella

se va a quedar hasta que amanezca

y veremos si mis ojos caen

debajo de la turbia mirada

 

pienso que no… que voy a ver al cielo

que brilla y los cuerpos sin dormir

no repiten / repiten sus miedos

 

se bien que el cielo no es celeste

y la poesía no es oscura.

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foto: LA NACION / Alejandro Casamayou

 

Tratamos de resaltar lo bueno de otras personas suponiendo lo que es “bueno”. Criticando a otros injustamente nos adoramos como seres y conjeturamos de manera banal sobre el “deber ser” que nos guía en la vida. Deber ser que en nuestra íntima relación con las cosas, sabemos, no realizamos cotidianamente.

Los espejos se yuxtaponen unos a otros con los reflejos y se mezclan confundiéndose infinitamente por nuestra propensión a juzgar y ser juzgados.

Nadie va a estar mejor diciéndole a otro que no viva como aquel otro. Ni evitará las consecuencias de su ser. Aquello que no vemos es solo tiempo. Nada en realidad se nos esconde.

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(Crédito: Twitter)

Que en paz descansen… fuerza y consuelo a las familias y amigos.

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Ni Una Menos

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Creo como hombre y heterosexual recién asomado a los treinta, el primer paso que hay que dar en cuanto a la consigna “Ni Una Menos”, es preguntarnos a nosotros mismos el carácter misógino que encierran nuestras acciones cotidianas. La doxa de nuestro lenguaje de “tipo poronga“, de cosificar a la mujer sin siquiera dudarlo. Y hay que “hacerse cargo” muchachos. Nos agarramos la cabeza cuando a una piba violan y matan, y permítanme no caer en comparaciones del sentido común del tipo “como a…”. Sino solo decir, cuando violan y matan. Y por dentro pensamos que les podría haber pasado a nuestras hermanas, madres, amigas o primas. ¿Decimos que es una barbaridad no? Pero antes, si por una vereda X, pasa una mina hermosa, y solo vemos un culo, tenemos que cuestionarnoslo. Si esperando el colectivo, vemos una mujer que nos parece atractiva y la única metáfora recurrente es pensar “que melones”. Algo no, todo deberíamos de replantearnos. La cadena de enunciados machistas implícitos y explícitos que siempre nos involucran y no cuestionamos, son por lo cobardes y canallas que somos muchas veces. Nos vuelve peores no decir basta, no es “cosa de putos”, no es “cosa de minitas”. Si no lo reconocemos y damos por sentado que “siempre fue así”, o peor aún, creemos que es “parte del folclore”, la mano no va a cambiar nunca. Y esto no es un juego. Si no entendemos que “un piropo” a una mujer que pasa, dicho entre cuatro pelotudos en una esquina (observar en manada y solo ver “un culo” y “dos tetas”), es una agresión violenta y desagradable, estamos jodidos. A las mujeres les encantan que le digan cosas lindas, pero quieren elegir, con quien, donde y cuando. No hay moralina. Los juegos de seducción son de a dos y consentidos. Si ponemos a la par las situaciones, nos vamos a dar cuenta que a una mujer no “la cogemos”. Hay un encuentro sexual consentido, si hay seducción, de las dos partes, si hay goce, de las dos partes, si nos reímos juntos de lo mismo. Como hombres, dejemos de ver solo culos y tetas caminando y apreciemos todo el paisaje. Valoremos el esfuerzo de la marcha Ni Una Menos del 19/10/16, la fortaleza de las mujeres, derribemos el mito estúpido del “sexo débil” y reveamos los mensajes que circulan entre nosotros, los hombres, con nuestros amigos en el picadito, en el asado, en las cosas de macho, en “la pelotudez” del grupo de Wattsap. Siempre decimos que a las mujeres es imposible entenderlas: buenos acá ese mito se derriba, sino la entendemos ahora, no se cuando. Obvio que hay cosas de crianza, que cuando ni pelos en los huevos teníamos, nos parecían graciosas, y no pensábamos que podíamos lastimar a alguien el día de mañana reproduciendo esa cultura. Hoy las cosas cambiaron, o mejor dicho, necesitamos que esas cosas cambien. Y lo que necesitamos es amor, mucho amor. Y no el odio. “Nada como ir juntos a la par”. Ni Una Menos.

Si buscas enterarte el significado de la marcha Ni Una Menos: http://niunamenos.com.ar/